domingo, 14 de diciembre de 2025

Tarde de morenada, cámara y calle en Tlalpan

Centro de Tlalpan.

Era domingo 14 de diciembre de 2025 el día de la cita, teníamos un plan que al final resultó ser otro. Nos encontramos en Tlalpan con vestuario y maquillaje listo y esa energía que normalmente se reserva para el escenario... solo que esta vez el plan tuvo que cambiar por causas ajenas a este colectivo.

Lejos de dispersarnos, decidimos quedarnos, aprovechar el momento y convertir el encuentro en algo igual de valioso: una jornada para crear, registrar y compartir desde otro lugar.

Comenzamos en el Museo de Historia de Tlalpan, donde realizamos la videograbación de nuestra coreografía de morenada. Nuestro público fueron los guardias del museo y uno que otro tallerista que pasaba de un patio al otro, y nosotras nos mantuvimos con la misma entrega, repitiendo pasos, afinando detalles, cuidando encuadres y tiempos. La cámara se volvió testigo de un proceso más pausado, más consciente, donde cada movimiento podía revisarse y reconstruirse. Fue también una forma de pensar hacia adelante, de preparar ese material que siempre piden para seguir abriendo puertas.

Una vez que nuestra directora quedó satisfecha con los resultados, salimos a caminar por el Centro de Tlalpan. Diciembre ya estaba presente en las luces, en la decoración y en el ambiente festivo que se respira en las calles. Nuestros trajes de morenada no pasaron inadvertidos: entre colores, luces, bordados y movimiento, varias personas se acercaron, algunas para pedir fotos, otras simplemente con curiosidad. Hubo quien preguntó si habría función; cuando supieron que no, apareció un pequeño gesto de desilusión que, de alguna manera, también se sintió como un halago. Aun así, el intercambio fue cálido, espontáneo y cercano. Por un momento, la calle fue nuestro escenario.

Cerramos la jornada en la Casa Frissac, donde armamos una sesión de fotos exprés. Sin demasiadas pretensiones, pero con toda la disposición, fuimos encontrando rincones, luces y poses. Entre risas, ajustes de vestuario y ocurrencias, las imágenes comenzaron a tomar forma, construyendo otro tipo de memoria: la que queda congelada en un instante, pero que también habla del presente de la agrupación.

Participaron en esta ocasión Fernanda Dávalos, Paulina Rivera, Cristopher Galindo, Tonatiuh Rivas, Alhelí Rivas, Yamelit Corrales y Adrián Ramírez, sosteniendo entre todas y todos una jornada que, sin proponérselo desde el inicio, terminó siendo profundamente significativa.

Ese día no hubo función como tal, pero sí hubo danza, hubo encuentro y hubo creación. A veces, basta con estar ahí —juntas y juntos, con la música en el cuerpo— para que la fiesta suceda de otra manera.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario