Centro Cultural Carlos Pellicer, Xochimilco, Ciudad de México
El 1 de agosto de 2026 nos reunimos en el Centro Cultural Carlos Pellicer para celebrar el Segundo Festival "Danza, Canto y Pasión por Bolivia", una fecha que coincidió con el Día de la Pachamama y con el inicio del mes patrio boliviano. Gracias a la invitación de Jorge Colula y Esperanza Paredes, directores del Ballet Iskaywari, compartimos esta celebración con agrupaciones de danza y música que, a lo largo de la jornada, llenaron el recinto de expresiones provenientes de distintos rincones de Bolivia.
En representación de "Cacharpaya, La Fiesta Boliviana", presentamos una cacharpaya, haciendo honor al nombre de nuestro proyecto. Sobre el escenario nos acompañó nuestra directora, Itzel Carpio, junto con Hanna y Eliani Montiel, quienes vivieron con entusiasmo su primera presentación con la compañía. El público nos recibió con calidez y acompañó cada participación con un entusiasmo que se sintió desde los primeros acordes.
Uno de los momentos más significativos llegó gracias a la generosidad de la Fraternidad Tinkus Sumaj Pacha, que nos invitó a compartir el escenario durante su cuadro dedicado a Tarija. Fue un gesto profundamente fraterno que convirtió el festival en un espacio de encuentro entre compañías, recordándonos que la danza también se construye desde la colaboración.
Al concluir las presentaciones de danza, el escenario se abrió para una gran celebración colectiva. Al ritmo de la cueca Viva mi patria Bolivia, bailarinas, bailarines y público fueron sumándose espontáneamente a una gran cueca que reunió a integrantes de prácticamente todas las agrupaciones participantes. Incluso nuestro maestro de ceremonias, Carlos Basaldúa —quien tuvo el honor de conducir todo el festival por invitación de los organizadores—, dejó por un momento el micrófono para sacar a bailar a nuestra directora, regalándonos una estampa tan alegre como entrañable.
Después de un breve receso se inauguró una exposición fotográfica con obra de distintos autores, entre quienes destacó Paqari Ayar, cuya sensibilidad detrás de la cámara complementa el talento que comparte sobre el escenario como cantante. La jornada concluyó con las presentaciones musicales de Wiñaya Eterno y de Paqari Ayar y Kauyumari, cerrando un festival que celebró la danza, la música y los lazos de amistad que mantienen viva la cultura boliviana en México.
Regresamos a casa con la satisfacción de haber sido parte de un encuentro donde la tradición encontró nuevas formas de compartirse y donde, una vez más, confirmamos que el folclore también se construye desde la convivencia, la generosidad y la alegría de bailar juntos.
Mil felicidades amigos!!!
ResponderBorrar¡Muchas gracias, ciudadano anónimo!
BorrarLos tkm, lo hicieron excelente
ResponderBorrar¡¡¡Y nosotras TQM a ti!!! (Aunque seas anónimo.)
Borrar🥳 ¡Muchas Felicidades por el proyecto!, rompanse un pie en cada escenario 🥳.
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