Museo de Historia de Tlalpan, Ciudad de México.
En el décimo séptimo día de julio de 2025, llegamos al Museo de Historia de Tlalpan con esa mezcla de nervios y emoción que siempre se siente antes de salir a escena, y ¿cómo no iba a ser de ese modo si estábamos por vivir nuestro debut como colectivo?
La cita fue dentro del evento Creatividades Comunitarias, organizado por la Alcaldía de Tlalpan, en el que también estuvieron el Cuarteto Inconcluso y La Sin Permiso. Desde que comenzamos a prepararnos se percibía un ambiente cercano, casi familiar, como si el público ya estuviera dispuesto a acompañarnos desde el primer paso.
A las 19:00 en punto, bueno, casi en punto, arrancamos nuestra participación como Cacharpaya, La Fiesta Boliviana. El patio del museo se llenó de colores, de polleras en movimiento, de botas y cascabeles marcando el ritmo del corazón y de esa energía colectiva que solo aparece cuando la danza conecta de verdad con la gente.
Abrimos el recorrido con la cacharpaya tarijeña y la cueca chapaca, dejando que el aire festivo fuera creciendo poco a poco. Después vinieron la morenada y el huayño, que trajeron consigo ese pulso más profundo, más cargado de historia y de emoción.
Uno de los momentos más vivos de la noche fue, sin duda, el tinku. Bastaron unos compases para que el público comenzaran a seguir el ritmo, primero desde sus lugares y luego ya con el cuerpo entero, habitando el escenario con las y los bailarines. Fue de esos instantes en los que la frontera entre escenario y espectadores desaparece y la danza nos hermana.
Cerramos con caporales, con toda la fuerza y la energía que caracteriza a esta danza, como una especie de despedida que en realidad se sentía más como una invitación a seguir.
La respuesta de la audiencia tlalpense fue cálida, alegre y muy participativa durante toda la hora que estuvimos en escena, de 19:00 a 20:00.
Al terminar, varias voces se acercaron a pedir más presentaciones, más oportunidades de volver a encontrarnos así, a través de la danza. Nos fuimos con esa sensación bonita de haber compartido algo más que un espectáculo: un pequeño pedazo de fiesta, de memoria y de comunidad en Tlalpan.
Esa noche, más que presentarnos, celebramos. Y el público celebró con nosotros.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario